Centro de
Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicio
N°66
“Lic. Genaro Garza García”
PROYECTO INTEGRADOR.
Tema:
Materia: Biología
Nombres:
Ángel
Guadalupe Gutiérrez Martínez
Adolfo
Ángel Franco Saucedo
Cristofer
Peales Moreno
David
Uriel Campos Nieves
Emiliano
Sebastián Rivera Durón
Héctor
Jair Navarro Almaraz
Grado: 3° Grupo: A
Especialidad: Producción Industrial
Hábitat donde vive
C. careta pasa la mayor parte
de su vida en el mar y en aguas costeras poco profundas. Rara vez sube a la
costa, con excepción de breves visitas de las hembras para excavar nidos y
depositar sus huevos. Neonatos viven en capas flotantes de algas Sargassum.
Adultos y juveniles viven a lo largo de la plataforma continental, así como en
los estuarios costeros poco profundos. En el océano Atlántico noroccidental,
la edad influye la preferencia para el tipo de hábitat. Los juveniles se
encuentran más frecuentemente en los estuarios poco profundos y tienen menos
acceso al mar abierto en comparación con los adultos que no anidan. Fuera de la
temporada de desove, viven en aguas marinas con temperaturas superficiales que
oscilan entre 13,3 °C y 28,0 °C. Para hembras anidadoras las
temperaturas apropiadas oscilan entre 27 °C y 28 °C.
Se distribuye por todas las costas del pacífico de
Sudamérica y en Baja California y California; también se han encontrado en las
islas japonesas de Okinawa. Se han dado casos en los que la tortuga viaja de
San Diego, California hasta Japón. Hay avistamientos de tortugas bobas en El
Salvador y Panamá.
Estas tortugas pueden vivir en aguas más frías
que la tortuga verde. También se encuentran en Brasil y en la reserva de Cabo
Cañaveral. También se distribuyen en diferentes zonas del Mediterráneo
Procesos de adaptación, especiación
o extinción
Para su proceso de
adaptación viven toda su vida en el océano, con excepción de la temporada de
anidación cuando las hembras emergen en la noche para hacer un nido en las
playas de arena. Una vez que una hembra elige una zona en la playa, ubicada
lejos de las mareas, cava un agujero en la arena usando sus aletas traseras
como palas. A continuación, deposita sus huevos, similares a una bola de
ping-pong, y cubre el nido con arena, emparejando el terreno con su cuerpo para
ocultarlo. Los huevos se incuban aproximadamente 45-60 días, dependiendo de la
temperatura y de otros factores. Las crías de 4,1-4,8 cm de largo emergen del
nido, después de días cavando su camino a través de la arena hasta encontrar la
salida, y aventurándose luego hacia el océano. Durante este tiempo las crías
están en peligro por una gran variedad de depredadores. Una vez en el agua, las
crías nadan hasta la masa de algas flotantes de sargassum más cercana, pasando
la primera parte de sus vidas allí. La tortuga hembra encuentra a su camino de
regreso a la misma playa, año tras año, para hacer de nuevo un nido y poner
huevos.

Para la especiación de esta especie de tortuga marina de la Familia
Cheloniidae con distribución amplia, llegando a zonas más frías, siendo
altamente migratoria y que ocupa hábitats diversos. Existen muchos sitios de
anidación para la tortuga caguama, pero sólo unos pocos resaltan por su
abundancia, como las agregaciones en las Islas Masirah y Muria en Oman, en el
Océano Índico; desde Florida hasta Carolina del Norte en las costas de Estados
Unidos en el Atlántico Occidental, en la costa central de Quintana Roo en
México y el Archipiélago Japonés.

Las tortugas boba están incluidas en la lista de animales amenazados en
peligro de extinción de la Directiva de Hábitats, el Convenio de Barcelona y el
Convenio de Especies Migratorias . Su población está disminuyendo rápidamente.
Las tortugas boba, al igual que otras especies de tortugas marinas, se
enfrentan a muchas amenazas tanto naturales como provocadas por el ser humano.
Los científicos han determinado que las capturas accidentales y la pérdida de
hábitats de puesta son las principales causas de su declive. Cada año, se hieren o matan a decenas de miles
de tortugas boba en el Océano Atlántico y el golfo de México por culpa de artes
de pesca destructivos, como las redes de arrastre, las redes de deriva y los
palangreros. También las pesquerías comerciales que utilizan líneas verticales,
cercos, dragas y diferentes tipos de trampas y nasas capturan a estas tortugas.
Clasificación
La
Tortuga (Caretta caretta) fue registrada por Linnaeus en 1758.
|
La Tortuga Boba (Caretta caretta) en el Reino Animal
|
Clasificación
|
Nombre
|
Notas
|
Reino
|
|
Animales: Sistemas multicelulares que se nutren por
ingestión.
|
Subreino
|
Eumetazoa
|
Animales
con cuerpo integrado por lados simétricos
|
Rama
|
Bilateria
|
Cuerpo
con simetría bilateral con respecto al plano sagital.
|
Filo
|
|
|
Subfilo
|
|
Vertebrados
|
Superclase
|
|
Vertebrados
con mandíbulas.
|
Clase
|
|
Reptiles: Vertebrados exotérmicos, pulmones
desarrollados.
|
Subclase
|
Anapsida
|
Anápsidos
|
Orden
|
|
|
Suborden
|
|
|
Familia
|
|
|
Género
|
|
Tortuga
Boba: Género monotípico.
|
Especie
|
Caretta
caretta
|
|
|

Evidencias
Fósiles
Los restos de algunos de sus antepasados nos
ayudan a formar una imagen de cómo las tortugas adquirieron una anatomía tan
especializada. Pero primero, miremos algunas de las características de las
tortugas:
- Un caparazón formado
por dos partes: la mitad dorsal (espáldar)
que proviene de la fusión de las vértebras y las costillas dorsales y la
mitad ventral (plastrón) que proviene de unas costillas ventrales
llamadas “gastralia” (presentes en algunos reptiles actuales).
- Mientras que el resto
de vertebrados presentamos la escápula por encima de las costillas, las
costillas de las tortugas (su caparazón) se encuentran cubriendo la
escápula.
- La habilidad de
esconder la cabeza y las patas dentro del caparazón.
- La ausencia de
dientes; en su lugar presentan picos córneos.
Como veremos, la adquisición de estas características se dio muy
gradualmente.
Evidencias
Estructurales
Se caracteriza por tener una cabeza grande y triangular, las aletas
delanteras son relativamente cortas en comparación con las otras especies y
presenta dos uñas en cada aleta. Dorsalmente tienen un color café rojizo, mientras
que la superficie ventral va del amarillo al naranja en adultos y sub-adultos.
El caparazón es moderadamente ancho; ligeramente aserrado en individuos
inmaduros, con áreas engrosadas en el caparazón arriba de la base de la cola en
adultos y sub-adultos. El largo de su caparazón va de los 76 a los 122 cm.
Factores
y mecanismos de evolución
Las tortugas cabezonas o caguamas han
desarrollado poderosas mandíbulas para triturar cangrejos y almejas, mientras
que el angosto pico de la carey puede introducirse en las grietas de los
arrecifes en busca de alimento lo mismo que despedazar esponjas.
Las tortugas que lo hicieron tuvieron que desarrollar una serie de
adaptaciones a la vida en el ambiente marino, pero conservaron sus
características de reptiles. En primer lugar, las tortugas marinas todavía
ponen sus huevos en la tierra. En segundo, como todos los reptiles, las
tortugas marinas tienen pulmones y respiran aire. También, con la excepción de
la laúd o baula, las tortugas marinas tienen el cuerpo
cubierto por placas duras. La laúd es similar a algunas tortugas de agua dulce
que tienen el cuerpo cubierto por una capa coriácea, en lugar de placas
La mandíbula
dentada de la torturga verde le ayuda a cortar las algas con la que alimenta.
Las tortugas se han adaptado con mucho éxito a
su ambiente y son miembros importantes de los ecosistemas marinos en todo el
mundo. Desafortunadamente, las adaptaciones evolutivas que han capacitado a las
tortugas marinas para sobrevivir a los períodos glaciares y a otras catástrofes
ambientales no las han preparado para poder soportar las presiones ejercidas
sobre ellas por los humanos.
Estrategias
de conservación
Durante la temporada de anidación, trabajadores y voluntarios
de organizaciones de conservación vigilan la costa para identificar nidos de
tortugas, y los investigadores científicos también salen durante la noche en
busca de hembras anidadoras para marcarlas, así como para recoger percebes y
muestras de tejidos. Los voluntarios pueden, en ciertas condiciones, reubicar
los nidos para proteger los huevos contra amenazas, como las mareas altas de la
primavera y depredadores, y vigilan los nidos diariamente para señalar
disturbios. Después de la eclosión de los huevos, los voluntarios abren el nido
para contar los huevos no-eclosionados, y las crías muertas. Las crías vivas
restantes son liberadas o llevadas a instalaciones de investigación. Por lo
general, mueren las crías que carecen de suficiente vitalidad para salir del cascarón
y subir a la superficie, Los neonatos utilizan el trayecto del nido al mar
para desarrollar fuerzas para la natación que sigue y este trayecto es un
ejercicio físico importante para aumentar sus posibilidades de supervivencia

